domingo, 30 de agosto de 2009

Explorando el campus de la Universidad de Maryland



Hoy he estado de visita por el campus de la Universidad de Maryland para ubicarme. Mañana por la mañana me incorporaré en el Center of Risk and Communication Research de esta universidad gracias a la gentileza de su directora, Monique Michell. Hoy, domingo, el recinto permanecía tranquilo, con algún que otro estudiante paseando o haciendo deporte.

El campus es como casi todas las universidad americanas: enorme, con muchas zonas verdes, espacioso, cuidadísimo y en muchos aspectos, majestuoso. No hay más que echar un vistazo a los edificios o halls, que emulan la arquitectura clásica. En el centro del campus, esta la biblioteca central, que véis en la foto de arriba, y enfrente se encuentra una fuente en honor a la Sociedad Omicron Delta Karpa, a la que perteneció, entre otros, el presidente Roosevelt y Marthin Luther King. La fuente refleja las siguientes palabras de Luther King: "A true leader is not a searcher for consensus, but a molder of consensus". Palabras que destacan la función tan importante de las universidades americanas de formar a líderes en sus áreas de estudios, líderes equilibrados pero con convinciones fuertes.
Mañana veré todo esto en acción...

jueves, 27 de agosto de 2009

Diario de aventuras


Hablaba la semana pasada de los viajes y de lo que implicaba cruzar fronteras.

No importa el destino, no importa la distancia. Lo importante son las vivencias que vas acumulando al caminar, y que al final acaban siendo un cúmulo de lugares y nombres propios que forman ya parte inseparable de quien camina. Como diría Machado, "caminante, no hay camino. Se hace camino al andar".

Nos pegamos la vida persiguiendo nuestros sueños y corriendo aventuras. Como le ocurre al viejo protagonista de UP, la última película de Pixar, y que reflejaba en su Diario de Aventuras.

Cuando una aventura concluye, inmediatamente otra se abre al regreso. La mía próxima comenzará mañana, y se extenderá durante dos meses en Maryland, cerca de Washington. Mi diario de aventuras, comienza de nuevo.

jueves, 20 de agosto de 2009

Cruzando fronteras: Polonia

El verano es el tiempo idóneo para viajar. O al menos de disfrutar viajando sin tener ningún otro compromiso que levantarse por la mañana y dejarse sorprender por una cultura o país distinto al nuestro.

"El sentido de la vida es cruzar fronteras" dice Ryszard Kapuscinski, Premio Nobel de Literatura, periodista y, por encima de todo, viajero. A principio de agosto, tuve la suerte de conocer la tierra de este famoso escritor, Polonia, y me he traído algunos pequeños regalos que me están permitiendo seguir descubriéndola poco a poco a la vuelta.

En el barrio judío de Cracovia, en concreto de la librería de la sinagoga más antigua de la ciudad, me compré el libro Viajes con Herodoto del propio Kapuscinski (disponible también en español y en España), en el que cuenta la necesidad que desde joven tuvo por cruzar las fronteras, conocer y descrubir otros contextos. Herodoto será también mi compañero de viaje la semana que viene cuando salga de viaje a EE.UU.

Polonia también es tierra de grandes cineastas, como Kieslowski o Polanski. Aunque he conseguido alguna película reciente de cine polaco en original y con subtítulos en inglés, he empezado primero a ver una serie de televisión (defecto profesional) que parece estar pegando fuerte ahora en Polonia. Se llama Londynczycy (traducción: Los Londinenses) y es de la Telewizja Polska. Me hice con ella por una sencilla razón: era la única que tenía subtítulos en inglés y que podía entender. El resto, todo en polaco. He empezado a ver los primeros episodios esta mañana.

Londynczycy nos habla de polacos que están cruzando fronteras en la actualidad, no por el placer del viaje, si no por necesidad (amor o trabajo). Esta soap drama nos cuenta las vidas de los emigrantes en Londres, de sus problemas de integración. Tras ver los primeros episodios, puedo decir que a) seguramente no es una descripción cercana de la realidad (habrá que preguntarles a los polacos pero me da que la mayoría de los que están no se dedican al tráfico de drogas y a frecuentar bares de alterne, pero claro, como se comenta en este foro polaco, la vida de la mayoría de los polacos en Londres no es televisiva, y b) parece que algo que mueve en la producción de ficción televisiva en la Europa del este. Es destacable el esfuerzo de producción de la cadena pública, al grabar parte de los episodios en Londres y dar ese look tan televisivo. Se ve inversión, aunque falta creatividad. Las actuaciones, algunas muy malas y otras mejores, como nos pasa en España también. Yo, como siempre, veré la primera temporada hasta el final para ver cómo acaban las vidas de Asia, Wojtek, Darek, Pawel...y seguiremos cruzando fronteras.