martes, 18 de septiembre de 2007

La revolución de la comedia televisiva

Quería empezar a escribir en este blog hablando de uno de mis géneros televisivos favoritos, la comedia, y sobre la auténtica revolución creativa que está sufriendo en estos últimos años, sobre todo en la que viene del ámbito anglosajón.

Siempre se ha considerado a la sitcom como uno de los géneros televisivos más clásicos de la televisión porque casi no ha cambiado su estructura narrativa y de producción desde sus orígenes en EE.UU allá por los 50. Grabada en estudio, apariencia teatral, 22 minutos y con ese disco de risas enlatadas tan característico. Nada ha cambiado desde entoces. La década de los 90 fue su época dorada, con Seinfield, Frasier y Friends compartiendo protagonismo y esplendor en las noches de la NBC y, recorriendo, después, practicamente todo el mundo acaparando el clamor de crítica y audiencia. En sus despedidas, muchos críticos auguraron que la "sitcom" había muerto, que ya no había relevo, y los nostálgicos consolaban sus penas con las eternas reposiciones.

Sin embargo, parece que esta "crisis" ha conseguido que nuevas apuestas revitalicen el género a día de hoy. Series como The Office, Arrested Development, My name is Earl, Extras o Little Britain en el Reino Unido abren una auténtica renovación formal en el género y son sólo algunos de los ejemplos de la explosión de creatividad en un género hasta ahora inalterable. Mezcla de ficción y realidad, influencia del cine o del documental, voces en off, personajes excéntricos o un humor absurdo nos abren como nunca un panorama creativo lleno de posibilidades. Con un respaldo sólido (aunque no masivo) y fiel por parte de su audiencia, estas series son indudablemente la escuela que marcará la trayectoria en este siglo XXI.

Más que en el drama, atentos a la comedia, que lo mejor, aún está por llegar. Aquí tenéis un fragmento memorable de la versión británica de The Office para ir disfrutando, el gran hit Free Love on a Freelove Freeway.


1 comentario:

Jose Manuel dijo...

Hola! Bienvenida a la Blogosfera, me parece muy curioso este estilo "casero" de la serie, cámara en mano y tan dinámico. Hasta luego.